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Alexis Murillo Tsijli

Contenido variado, desde finales artísticos, pasando por artículos históricos y punzantes análisis del entorno, hasta temas complejos de estadísticas de Elo y más.

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UNA INSTRUCTIVA DECEPCIÓN

Publicado por en en Entrenadores
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En mi carrera de ajedrecista, que en octubre de este año 2013 llegará ya a los treinta años, he tenido muchos momentos de alegría, de grandes creaciones, de triunfos deportivos.  Pero también he tenido partidas decepcionantes.  Algunas de esas partidas han sido derrotas tremendas debido a un juego muy débil desde el inicio.  Otras han sido debidas a errores desde posiciones ventajosas e incluso totalmente ganadas.  Por supuesto, hay que poner en la balanza que también he tenido victorias desde posiciones desesperadas, por lo cual no me puedo quejar realmente. El ajedrez es así, como cualquier deporte.

 

Entre esas partidas que están totalmente ganadas, pero finalmente el juego débil las echa  perder, debemos contar las que quedan tablas, que constituyen de todas maneras una especie de "derrota moral".  La actitud correcta que debemos tener ante esas vueltas del destino, es aprender y sacar provecho de lo sucedido.  Muchos ajedrecistas comenten el error más grande:  botan la planilla a la basura y no meditan acerca de lo sucedido.  Capablanca decía con mucha razón que es precisamente de las derrotas que sufrió que sacó las mejores lecciones para perfeccionarse.  Quizá a él le resultaba más fácil, diría uno, ya que en su carrera solo perdió en treinta y seis ocasiones.  Sin embargo, sabemos que el cubano que fue campeón del mundo no quedaba muy contento que digamos cada vez que perdía...

Yo, en mi calidad de admirador de Capablanca, siempre he procurado sacar provecho de sus recomendaciones.

Por más que yo pueda pretender que he estudiado táctica, finales, aperturas u otra faceta del ajedrez, por más que yo crea ser bueno en el ataque de mate, en la ejecución técnica  impecable o en el arte de la defensa, siempre debo, como ajedrecista, ser humilde y darme cuenta que hay que superarse constantemente, y siempre hay algo más qué aprender.  Esta actitud, que es muy personal del jugador de ajedrez, debe ser fomentada por los entrenadores en todos los jugadores con los cuales trabaja.  Por eso es necesario que desde el principio le exijan a los ajedrecistas más jóvenes comentar y analizar bien sus partidas, a consciencia y profundamente. No simplemente "fritziando" superficialmente.

Una partida que me obligó a mí a redoblar mis esfuerzos de entrenamiento la presento a continuación.  Gracias a que no logré ganar esta partida me vi compelido a entrenar más el ataque al rey, a perfeccionar métodos para buscar jugadas precisas y otras facetas importantes de la conducción de partida práctica.

Por entonces, yo ya había logrado el título de Maestro Nacional en Costa Rica, y el título de Maestro FIDE a nivel internacional.  Ya llevaba cinco años como parte de la selección nacional mayor. Pero sabía que todavía me faltaba mucho camino por recorrer para obtener mayores logros.

 

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Maestro Internacional de ajedrez.
Varias veces campeón nacional.
Entrenador de Juegos Nacionales.
Encargado del Elo Nacional.
Escritor y articulista de temas del hoy y el ayer ajedrecístico.

Y mucho más...

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